El término ataxia proviene del griego, y significa desorden o confusión.

La ataxia es uno de los signos clínicos más frecuentes que se encuentran los profesionales dedicados a la neurorrehabilitación. Podemos definirlo como un trastorno de los movimientos voluntarios en el cual los músculos se contraen de forma irregular y débil, produciéndose temblor, descoordinación, disdiacocinesia, dismetría o nistagmo ocular. Los grupos musculares no trabajan de forma armoniosa, lo cual provoca la descomposición del movimiento.

Si tomamos como referencia un movimiento normal (económico, funcional y adaptado), se entiende la ataxia como cualquier tipo de déficit en la coordinación del gesto voluntario.

La ataxia puede aparecer como secuela a un daño cerebral (accidente cerebro-vascular, traumatismo craneoencefálico, secuelas de infecciones, secuelas postquirúrgicas), como signo de una enfermedad neurodegenerativa (Esclerosis múltiple, Ataxia de Friedreich, ataxias autosómicas recesivas, etc.) o como trastornos en la conducción de un nervio o en la conducción medular.

¿Qué ocurre con la mano en un paciente atáxico?

Si pensamos en ataxia y manipulación, el temblor aparece como un hecho esencial en esta relación. El temblor es uno de los signos clínicos más frecuentes asociados a la ataxia y a su vez uno de los más incapacitantes para el paciente, dado que cuando este aparece en sus manos, impide la realización adecuada de sus actividades básicas de la vida diaria; los objetos se caen, aparece dificultad para realizar labores de aseo, dificultad en el manejo de los alimentos y bebidas, etc. Para solventar esta problemática, una de las opciones a las que recurre el paciente es a una mayor participación del córtex en las actividades, pudiendo surgir a raíz de esta, compensaciones en la musculatura que limiten aún más la movilidad del paciente.

¿Qué debe tener en cuenta el terapeuta de la mano en el abordaje del temblor?

La preparación del paciente de cara a una futura actividad manual dentro de la terapia, entendiendo la preparación no como ejercicios aislados, sino como una secuencia de actividades orientadas a un fin, nos lleva a tener en cuenta no sólo el estado neuromuscular de la mano del paciente y el porqué de su temblor y su ataxia, sino también el estado perceptivo del paciente, el estado de su visión, de su equilibrio, de su audición, de su control postural, de su estabilidad proximal y distal o de la existencia de fijaciones articulares provocadas por la compensación.

La estimulación de los receptores específicos en la mano del paciente, la mejora de su percepción motriz manual, la mejora del control motor en el miembro superior y en el tronco, que dote al paciente de estabilidad proximal permitiendo la actividad distal con disminución del temblor e integración de la mano, sentará las bases para el reaprendizaje motor de las actividades diarias del paciente.

La exposición del tratamiento de un caso real con imágenes y vídeos, y la realización de una “mini-clase” práctica nos permitirán conocer un poco más y nos indicará cómo tratar el temblor en este tipo de pacientes. La colaboración, el debate y las aportaciones al abordaje lograrán, sin duda, que este salga reforzado gracias a todos nosotros.

 

Autor y ponente:  Óscar Díez Meleiro.

Graduado en Fisioterapia por la Universidad de Vigo 2006-2010.

Terapeuta Bobath desde 2011

Share This